
Una exposición que une a dos artistas mediterráneas a través de la pintura, la danza, la memoria y la identidad femenina.
Aïda Miró llega desde Ibiza con una propuesta que explora la memoria colectiva y la identidad femenina, pero con una mirada renovada que rompe estereotipos y cuestiona la tradición.
Las protagonistas son mujeres bailadoras, mujeres sonadoras, campesinas, rebeldes, que se lo pasan bien posando y consiguen una gran complicidad. Aïda Miró combina técnicas clásicas y contemporáneas, desde el aceite realista hasta el splash más vibrante, para representar aquello íntimo, simbólico y cotidiano.
Sus obras nos remiten al universo de Almodóvar, a constelaciones familiares y a trípticos que dialogan con el presente. Todo nos invita a reflexionar sobre la tradición y el papel de la mujer en la actualidad, sin dar respuestas cerradas, sino generando pensamiento crítico.
Arlette Olaerts, desde València, nos presenta Mémoire, un proyecto interdisciplinario que combina pintura y fotografía para explorar la construcción de la identidad a partir de la memoria personal y colectiva. Inspirado en la historia de su abuela que cantaba flamenco en los autobuses de Liège, las obras establecen un diálogo entre la estética del flamenco —con influencias árabes y norteafricanas— y las vivencias africanas y mediterráneas de la autora.
A través de imágenes, pintura y acciones simbólicas, investiga como la memoria se transmite mediante gestos e improntas sutiles, planteando una reflexión íntima sobre la herencia, las raíces y la identidad como mujer.