
Esta exposición reúne los trabajos de diez estudiantes de segundo curso del Grado de Bellas Artes de ADEMA, fruto de procesos individuales desarrollados dentro del marco del Laboratorio de Pintura. Las obras que se presentan no responden a un encargo cerrado ni a una temática común, sino que son el resultado de un acercamiento práctico y consciente a procesos de investigación individuales, abiertos y experimentales.
Es por eso que encontramos diferentes maneras de entender y aplicar el material pictórico, puesto que la misma metodología del Laboratorio de Pintura se centra en el progreso individual y se concibe como un espacio de prueba, de ensayo y de error, donde la pintura acontece una herramienta de pensamiento. Cada proyecto parte de una pregunta, de un interés o de una problemática personal que se despliega a través de decisiones formales, materiales y conceptuales. En este contexto, el proceso adquiere un papel central: investigar, observar, repetir, descartar y reformular son acciones inherentes a la práctica pictórica.
Las obras expuestas son fragmentos visibles de estos procesos. Más que resultados concluyentes, funcionan como indicios de un recorrido en construcción, donde la pintura actúa como campo de experimentación y conocimiento. La diversidad de lenguajes, técnicas y posicionamientos pone de manifiesto la pluralidad de maneras de entender la pintura hoy, así como su capacidad para generar sentido desde la investigación.
Esta exposición propone, pues, una mirada a la pintura no solo como objeto final, sino como práctica viva, en constante desarrollo, donde pensar y hacer se encuentran indisolublemente unidos.
Aina Arrom, Alyssa, Auba Forteza, CUCU, De Prado, Marina, Marta Hidalgo, Nerea Garcias Flores , Sophia i Toni Vidal Llompart.